2007

“La homosexualidad no es normal. Por el contrario, es un desafío a la norma; ahí reside su carácter eternamente revolucionario. Obsérvese que no lo llamo un desafío a una idea de norma. Los teóricos maricas, esa marchita cohorte de gorrones, han intentado tomar la postura postestructuralista de afirmar que no hay norma, ya que todo es relativo y contingente. Esa es la clase de estúpida venda que la gente obsesionada con las palabras se pone cuando están sordos, ciegos y mudos ante el mundo exterior. La naturaleza existe, les guste o no a los académicos. Y, en la naturaleza, la procreación es la regla única e implacable. Ésa es la norma. Nuestros cuerpos sexuales fueron diseñados para la reproducción. El pene encaja en la vagina: ningún jueguecito lingüístico puede cambiar ese hecho biológico”.

“Sin embargo, mi visión libertaria, aquí como en lo referente al aborto, es que no sólo tenemos derecho, sino la obligación de desafiar la tiranía de la naturaleza. Los más elevados rasgos de la identidad humana residen precisamente en semejantes afirmaciones de libertad contra la limitación material”.

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© Juan Abreu, 2006-2011