1001

El día más o menos comienza a las ocho y me quedo un momento tumbado mirando si el cielo está azul o gris que para mí es importante. Bueno, adelante, me digo, hay que hacerlo, y me levanto.

Voy bailando hacia el baño para despejarme me saco el pito lindo orino me lavo etcétera. Pinto un poco en la cabeza que es donde más se pinta. Cereal, fruta, café con leche. Desayunando, miro el iPad. En Valencia los alumnos tienen que ir a clases con mantas (el gobierno no tiene dinero para calefacción) pero el ex presidente de dicha provincia, un tal Camps, está acusado por la chorrada de unos trajes no por despilfarrar cientos de millones de euros de los contribuyentes. Santocielo qué manada. A ver. Vaya, la Kirchner no deja de dar la tabarra con lo de las islas Malvinas. Delincuencia y patriotismo van siempre de la mano. Las Malvinas. Donde viven ciudadanos ingleses que no quieren ser argentinos. Lo mismo que en Gibraltar, por cierto: ciudadanos ingleses que no quieren ser españoles.

Yo los comprendo. Siempre he lamentado que en Cuba no se quedaran los ingleses. Nos hubiéramos ahorrado un montón de horrores si se hubieran quedado los ingleses. La llamada independencia está muy sobrevalorada. La independencia en realidad no es más que un montón de mierda.

Acabado el desayuno, vengo a sentarme frente a esta pantalla. Mi cabeza sigue pintando y me cuesta trabajo llevarla a Miami. Escribiré un capítulo donde Santos le rompa un hueso a alguien o se folle a una tetona y eso facilitará las cosas.

Comentarios

© Juan Abreu, 2006-2011